Estas
estructuras están realizadas en acero y se disponen sobre
el terreno en diversas filas continuas sobre el ancho de la zona
de inicio del alud.
La distancia entre filas dependerá de
la inclinación
de la pendiente y del grueso de la nieve.
Su altura debe ser como
mínimo, igual a la altura del grueso
de la nieve esperado en el periodo de retorno que se considere.
Inicialmente
estas estructuras eran de tipo rígido, pero actualmente
se imponen mayoritariamente las de tipo flexible, debido a que son
más ligeras y más rápidas de montar y con un
impacto visual menor. |