La
malla de triple torsión es uno de los sistemas más
habituales para la protección contra los desprendimientos
superficiales de dimensiones reducidas.
Se utilizan mallas fabricadas
con alambre entre 2,0 y 3,0 mm de grueso, y con hueco de malla
de entre 5 y 10 cm.
Estas mallas tienen una resistencia media a
la rotura de entre 5.000 a 6.400 Kg/m2.
Se puede instalar en el
talud como sistema de guía de pequeños
desprendimientos hasta la base del mismo, o como sistema de estabilización
activa mediante su refuerzo con bulones, anclajes y cables de acero. |