
El aumento de las temperaturas ya no es un fenómeno puntual asociado al verano. En los últimos años, las olas de calor son cada vez más frecuentes, más intensas y más prolongadas, obligando a replantear la forma de trabajar en sectores que desarrollan su actividad al aire libre.
En el ámbito de la geotecnia, los trabajos verticales y la estabilización de taludes, este escenario supone un doble desafío. Por un lado, es imprescindible proteger la salud de los profesionales que desarrollan su actividad en condiciones de elevada exposición solar. Por otro, es necesario extremar las medidas para evitar cualquier riesgo que pueda afectar al entorno natural, especialmente durante la campaña de alto riesgo de incendios forestales.
En Inaccés entendemos que la prevención debe evolucionar al mismo ritmo que lo hacen las condiciones climáticas. Por eso, cada verano reforzamos nuestros protocolos de trabajo con medidas específicas que nos permiten seguir desarrollando nuestra actividad con las máximas garantías de seguridad.

Trabajar al aire libre durante una ola de calor implica enfrentarse a riesgos que van mucho más allá de la incomodidad. La exposición prolongada a temperaturas elevadas puede provocar deshidratación, fatiga, pérdida de concentración o golpes de calor, factores que incrementan la probabilidad de sufrir un accidente laboral.
En un sector donde muchas intervenciones se realizan en altura, sobre taludes o en zonas de difícil acceso, mantener la capacidad física y la concentración del equipo resulta fundamental.
Por ello, una de las primeras medidas adoptadas por Inaccés consiste en reorganizar la jornada laboral siempre que las características de la obra lo permiten. Adelantar los trabajos a las primeras horas del día o programarlos en horario nocturno reduce significativamente la exposición a los momentos de máxima radiación solar.
Esta planificación también permite concentrar las tareas físicamente más exigentes en las horas de menor temperatura, disminuyendo el esfuerzo térmico al que están sometidos los equipos.
A ello se suma un incremento de las pausas de recuperación, que permiten a los trabajadores hidratarse, descansar y reducir la temperatura corporal antes de continuar con la actividad.
La prevención frente al calor no depende únicamente de la organización del trabajo. La innovación también desempeña un papel cada vez más importante.
En Inaccés hemos incorporado dispositivos de monitorización individual capaces de controlar tanto la temperatura corporal como la temperatura ambiental durante la jornada.
Estos sistemas alertan automáticamente al trabajador cuando detectan que se alcanzan valores que pueden comprometer su seguridad. En ese momento, el protocolo es claro: detener inmediatamente la actividad, buscar una zona de sombra, refrescarse y no reanudar el trabajo hasta que desaparezca la situación de riesgo.

Este tipo de soluciones permiten actuar antes de que aparezcan los síntomas más graves del estrés térmico y refuerzan la cultura preventiva que forma parte del día a día de la empresa.
Paralelamente, también estamos evaluando nuevas soluciones como las prendas refrigerantes, diseñadas para ayudar a mantener una temperatura corporal más estable durante trabajos prolongados en ambientes calurosos.
La elección de la vestimenta también influye directamente en la protección frente al calor. Los equipos utilizan ropa ligera y transpirable compatible con los equipos de protección individual, además de elementos específicos para proteger las zonas más expuestas a la radiación solar, como la cabeza, el cuello o la nuca.
Son pequeños detalles que, combinados con una correcta hidratación y una adecuada planificación del trabajo, contribuyen a reducir significativamente el impacto de las altas temperaturas sobre la salud de los trabajadores.
Del mismo modo, el acceso permanente a agua potable fresca en todas las obras forma parte de las medidas básicas implantadas por la empresa. La hidratación deja de ser una recomendación para convertirse en una parte más del procedimiento de trabajo.
Las altas temperaturas no solo incrementan los riesgos para las personas. También aumentan considerablemente la probabilidad de que se produzcan incendios forestales, especialmente en trabajos de desbroce, saneamiento o mantenimiento que se desarrollan en espacios naturales.
En este sentido, la prevención adquiere una dimensión ambiental. Antes del inicio de cualquier actuación, Inaccés tramita los permisos necesarios para aquellas tareas que puedan implicar un mayor riesgo y verifica que todas las autorizaciones estén vigentes antes de comenzar los trabajos.
Además, la empresa ha decidido aplicar criterios todavía más restrictivos que los establecidos por la normativa en determinadas situaciones de riesgo.
Cuando el nivel de alerta así lo aconseja, se limita el uso de maquinaria susceptible de generar chispas, incluso en escenarios donde la normativa permitiría su utilización bajo determinadas condiciones.
Esta decisión responde a un principio sencillo: cuando el riesgo aumenta, también debe hacerlo el nivel de prevención.
La prevención también implica estar preparados para responder con rapidez si se produce una incidencia. Por este motivo, todos los equipos disponen en obra de medios de primera intervención, como extintores, mochilas de agua y batefuegos, además de sistemas de comunicación que permiten activar inmediatamente los servicios de emergencia en caso necesario.
Esta preparación forma parte de una filosofía de trabajo basada en la anticipación. No se trata únicamente de cumplir un procedimiento, sino de crear entornos de trabajo más seguros para las personas y más respetuosos con el medio natural.

La adaptación al cambio climático exige revisar continuamente la forma de trabajar. Las condiciones ambientales ya no son las mismas que hace una década y las empresas deben evolucionar para responder a nuevos escenarios de riesgo.
En Inaccés entendemos la prevención como un proceso de mejora continua. Incorporar nuevas tecnologías, adaptar los procedimientos, formar a los equipos y reforzar las medidas de protección son acciones que permiten seguir ofreciendo un servicio de calidad sin renunciar a lo más importante: la seguridad de las personas y la conservación del entorno.
Porque trabajar en condiciones exigentes no significa asumir más riesgos. Significa estar mejor preparados para afrontarlos.

Inaccés Geotècnica Vertical, S.L., ofrece servicios de estabilización y consolidación de taludes y terrenos, y de protección contra los desprendimientos de rocas y aludes de nieve, incluso en zonas de aceso extremo.
